Este viaje a Escocia, uno de los más divertidos y caóticos que recuerdo, lo realicé en 2004 junto con la Abeforma y el Señor Conde (al que llamaré asà porque prefiere el anonimato).
Hace tiempo que tengo ganas de contarlo para la posteridad igual que hice con el de Lisboa. Como por otra parte suelo documentar bastante los viajes que hago, aunque sea al menos geográfica y fotográficamente, gracias a ello puedo recordar y revivir los detalles como si hubieran ocurrido ayer.
prolegómenos
La idea del viaje surgió de Abe, que rápidamente nos lió a los demás y se encargó de organizar lo que pudo en apenas una semana. Eso quiere decir que nuestros preparativos consistieron en a) los billetes de avión hasta Stansted (no hubo manera de coger directamente un vuelo barato hasta Edimburgo o Glasgow) y b) alquiler de un Volkswagen Polo. Todo lo demás quedó improvisado a la mano de Dios. AsÃ, el sábado 21 de Agosto de 2004 partimos de Asturias hacia Bilbao, y de allà hacia Inglaterra, llegando al aeropuerto, ya de noche, sin incidencias.
observación sobre el reino unido
Antes de proseguir: como es posible que el amable lector de este glob no tenga muy claro a que me refiero cuando hablo de Inglaterra, Escocia, Gran Bretaña, etc… quiero hacer una reseña importante para entender las islas británicas y su gente.
Al igual que España tiene sus diversas comunidades históricas, y no es lo mismo Cataluña que AndalucÃa o Galicia, pues resulta que, para sorpresa de alguna gente que piensa que España se rompe y esas cosas, en el resto de Europa pasa exactamente lo mismo. La inmensa mayorÃa de naciones europeas están formadas por pueblos muy distintos que se llevan más o menos bien después de tirarse mil años dándose de hostias entre sÃ.
De hecho, el caso británico es incluso más extremo que el español en todos los aspectos. Del mismo modo que Castilla incorporó el resto de España imponiendo su lengua, etc… en Gran Bretaña ocurrió lo mismo. Inglaterra incorporó al resto de pueblos de las islas; es decir, Escocia (Alba), Gales (Cymru) e Irlanda (Eire). Hay quien incluye Cornualles (Kernow). La diferencia es que en su caso concreto hubo bastante más sangre y fuego que en el nuestro. Allà no es extraño oir a una persona mayor expresiones como A mi abuelo lo mataron los ingleses.
Esto a la hora de la verdad se traduce en que las identidades nacionales están en Gran Bretaña aún más presentes que aquà en España y el odio o el desprecio (a veces mezclado con admiración) hacia los ingleses es más o menos generalizado por parte de los demás británicos. Tan intenso es este nacionalismo que, de hecho, existen libras inglesas emitidas por el Banco de Inglaterra y libras escocesas emitidas por el Banco de Escocia. Teniendo esto en cuenta, no alcanzo a imaginar que escándalo podrÃa suponer aquà en España que las Comunidades Autónomas emitieran sus propios Euros.
Como se puede ver, las diferencias regionales no son algo exclusivo de España; en otros paÃses son incluso más nÃtidas y, además, no impiden una convivencia pacÃfica. Este tipo de cosas se comprueba viajando.
En definitiva, cuando hablo de Inglaterra, Escocia o Gales, estoy refiriéndome a lugares muy distintos en cada caso.
en ruta hacia escocia
Ya que no pudimos volar directamente hasta Escocia, el primer dÃa consistió en una paliza de unos 1000km dirección norte en el (mini)coche que alquilamos. TenÃa intención de poner aquà el mapa de la ruta pero me quedaba tan largo e hicimos tan pocas paradas que no merece la pena. Y bueno, el pobre Abe era el único lo suficientemente confiado como para conducir por la izquierda, con lo que hizo de chófer todo el viaje.
Pues eso: la primera noche subimos lo que pudimos en dirección a Escocia, mientras el cuerpo aguantó: acabamos derrotados ya cerca de York. Dormimos en el coche (no serÃa la última vez) pero al dÃa siguiente nos levantamos animados. Como no tenÃamos ninguna planificación, nos dejamos guiar por los nombres y la aparente geografÃa de lo que ponÃa en el mapa de carreteras que llevábamos. Asà nos dejamos llevar hasta la costa este para contemplar la costa del Mar del Norte.

Yorkshire, aunque lo vimos de pasada, es precioso. Parte de mi curiosidad hacia este lugar derivaba de haber leÃdo en mi infancia a James Herriot, el famoso veterinario/escritor que se dedicó a retratar el Yorkshire de los años 30 y 40. Allà pudimos comprobar el amor de los ingleses por la jardinerÃa, que es una pasión nacional: rara es la casa que no tiene jardÃn, y más rara aún es la que no tiene enanitos u otras horteradas de peor gusto aún.
Una cosa que me llama la atención de los ingleses es que no tienen gusto por la ostentación, y la uniformidad derivada de la discrección suele ser la norma; de hecho, encontramos un montón de pueblos que parecÃan clones unos de otros.

Esta uniformidad, junto con el paisaje, una permanente campiña con suaves y verdes colinas, unas veces peladas, otras arboladas, a lo largo de cientos de kilómetros, provocaba una permanente sensación de déjà vu a medida que avanzábamos por el noreste de Inglaterra.

Fue en Yorkshire donde hicimos nuestra primera parada digamos, turÃstica, pues nos topamos por casualidad con el Castillo de Warkworth, situado muy cerca de una pequeña localidad llamada Amble y de la costa. Aun estando en ruinas daba la sensación de estar muy cuidado; el amor y el orgullo por su Historia son bastante caracterÃsticos de los británicos en general.

…y por fin llegamos a escocia
Nada más llegar a la frontera, los escoceses nos recibieron como mejor saben: a pedradas.

Obviamente es broma, aunque, como reconstrucción de la actitud escocesa durante la época de la invasión romana, la foto no está tan mal. De hecho, los escoceses, dos milenios después, son extraordinariamente amables y la diferencia de carácter con los ingleses es abrumadora; pero eso lo dejaré para otro artÃculo de esta serie.
Aunque en esta zona el Muro de Adriano, que es lo que se ve en la foto anterior, no es especialmente espectacular, ser consciente de que atraviesa la isla de lado a lado da una idea del esfuerzo que supuso construirlo; y subraya la diferencia entre los dos paÃses, Inglaterra y Escocia. Por otra parte su conservación es excelente, lo que dice mucho a favor de los romanos y de quienes lo cuidan hoy en dÃa. De nuevo el amor por la Historia, etc…
Como aún tenÃamos que llegar a las Highlands, que eran nuestro objetivo, no nos detuvimos mucho y atravesamos lo más rápidamente posible Edimburgo (pasando por el famosÃsimo Forth Bridge) y posteriormente Perth con destino Inverness, punto a partir del cual buscarÃamos alojamiento.

A lo largo del avance al norte, que hicimos a toda velocidad, fuimos testigos de la gran diferencia entre el norte y el sur de la isla. No sólo la densidad de población y de edificación disminuÃa progresivamente; el paisaje, al llegar a Escocia, experimento un cambio considerable. La campiña se convirtó en monte bajo nada más atravesar la frontera, y esto es debido a que Inglaterra y Escocia tienen orÃgenes geológicos muy distintos; la principal isla británica es la unión de dos distintas que estuvieron separadas miles de kilómetros hace millones de años, como más adelante verÃamos por nosotros mismos en Knockan Crag.
Y avanzando más al norte aún, las abundantes fallas y accidentes geográficos, unido a la ENORME cantidad de agua presente en la atmósfera y el suelo, provocan que existan literalmente miles de lagos, de mayor o menor tamaño, creando asà uno de los paisajes más arrebatadoramente bonitos que he contemplado en mi vida. Ya pondré fotos en los siguientes articulos de esta serie.
black isle

Una vez llegamos a Inverness no paramos allÃ, ya que nos habÃamos planteado el viaje buscando el entorno rural más que el urbano y evitando en lo posible todo aquello que tuviera tufo turÃstico; asÃ, atravesamos el puente que cruza el Beauly Firth hasta North Kessock, un pueblo costero bastante bonito situado ya en la Black Isle en sÃ. En Kessock nos permitimos por fin relajarnos en un pub tÃpico, lleno de madera y diversos acolchados; y no muy distinto a los que nos podemos encontrar en España de estilo parecido.
Tres factores definen los pubs rurales británicos, deducidos a partir de nuestra propia experiencia:
- En todos hay un cañero de cerveza local, que por lo general es bastante infame. Era la que por sistema pedÃa yo, porque por mal que supiera sé que en otro sitio no podrÃa probarla.
- En todos hay un cañero de San Miguel. Hay que joderse, pero la publicidad en la que la marca presume de estar presente en Europa es completamente cierta… al menos en el caso británico.
- La música NO es tradicional o celta, como la que suena en los pubs supuestamente celtas de España. No… allà o no suena nada o ponen cosas como… ¡¡¡bacalao-chumba-chumba!!!, lo que nos ocurrió en Gales.
duncanstown y el concepto de b&b
No nos detuvimos mucho en Kessock ya que aún era relativamente temprano, y aunque habÃamos tenido un dÃa ajetreadÃsimo, decidimos continuar todavÃa más al norte. Pero nos dieron las 7 de la tarde, tardÃsimo en esas latitudes, cuando llegamos a Duncanstown, en el norte de Black Isle, y decidimos buscar un Bed&Breakfast, no tardando en encontrar uno bastante potable.
Si nunca has estado en Gran Bretaña, debes saber una cosa; hay dos tipos de alojamiento. CarÃsimos hoteles, mÃnimo 120 libras la noche por habitación, y los Bed&Breakfast.
Estos últimos son baratos y suelen ser llevados por personas mayores que han quedado solas porque sus hijos han marchado de casa, y por tanto utilizan las habitaciones libres para hospedar a gente. Dormir en ellos suele costar unas 20 libras por persona, siendo más barato cuanto más al norte y bastante más caro a medida que uno se aproxima a Londres.
Se reconocen rápidamente por el cartel B&B que tienen colgados, aunque algunos hoteles llevan a engaño porque tienen el mismo cartel. Por otra parte los B&B pueden ser más o menos hospitalarios, y en ese sentido son un poco loterÃa; pero llevan un control gubernamental muy estricto con lo que nadie, insisto, nadie que quiera conservar su licencia B&B abusará del viajero que se aloje.
Ojalá hubiera un concepto parecido en España. SerÃa un gran estÃmulo para el turismo.

Después del palizón de este primer dÃa, decidimos, antes de acostarnos, dar un paseo por los enormes pastos de Black Isle contemplando la puesta de sol, preciosa.

Y nada, nos fuimos a dormir. Hasta mañana.
Continuará… Continúa.



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