9 Marzo 2010

síndrome de gilipolleces en el guión

Archivado en: Análisis, Cine, Denuncia — voet

No he visto la película que ha ganado los Oscar este año; que tampoco son unos premios que respete ya que son claramente autopremios de la industria cinematográfica para sí misma y siempre compiten un puñao de películas escogidas con criterios un tanto, ejem, confusos. Eso sí, me hubiera hecho ilusión que hubiera habido otro óscar para Gwyneth Paltrow: ¿Te imaginas en los telediarios? “Katzlerlrlin Biglglelou y Gwainnetz Palztrlrou, oscarizadas“.

Bromas aparte: a la vista de las críticas y observaciones que han hecho los profesionales retratados en la película, se deduce que la película sufre el Síndrome de Gilipolleces en el Guión.

Por algún motivo los guionistas, especialmente los de Hollywood, se recrean creando situaciones estúpidas de tensión y suspense en las películas. Desde la típica amenaza de muerte inminente para el prota al principio de la peli, en la que SABES que no va a pasarle nada al héroe porque si no se acaba la peli, hasta las situaciones completamente astúpidas e incoherentes con el personaje.

En el caso de la peli de Bigelow, las críticas están dirigidas a hechos retratados que en la vida real sencillamente no se consentirían y que son simplemente temerarios e inadmisibles en la profesión: como rechazar portar la protección antiexplosivos. Objetivo: crear (falsa) tensión fílmica.

Recuerdo que viví como ofensa una situación algo parecida en Cadena Perpetua. Si no la has visto no leas el párrafo siguiente.

La cuestión es que hay un momento en la película en que el prota aborda al cabrón de su carcelero, que está preocupado por un asunto fiscal, en lo alto de un tejado. En contra de todo lo que se asume que es el personaje de Tim Robbins (inteligente, reservado, cauteloso), a este no se le ocurre otra cosa que decirle a la bestia parda: ¿Confía en su mujer? en vez de Yo era contable y puedo ayudarle a cambio de unas cervezas. Así, el guardia agarra al prota amenazando con tirarlo desde lo alto lo que genera unos maravillosos segundos de tensión boba, provocando que finalmente vuestro globero favorito, que soy yo, se levante de la sala y se marche ante lo que promete ser otra bobada hollywoodiense.

Debo reconocer que años más tarde la vi entera y me gustó a grandes rasgos. Pero detalles como el que acabo de mencionar pueden arruinar una película.

Por favor, si eres guionista… no sacrifiques la totalidad de la historia a cambio de unos instantes insostenibles.

Hala, que agusto me he quedao.

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2 comentarios

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¿Y para cuando una entrada que hable de los cambios en los títulos originales de las películas como, por ejemplo, “Nuestros maravillosos aliados”?

Comment por BVM — 9 Marzo 2010 @ 21:12

Completamente de acuerdo, cuando los manuales de escuela se establecen en cualquier disciplina, comiezan la repetición y el tedio.

Comment por Abelardo — 12 Marzo 2010 @ 0:34

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