24 febrero 2011

coprobox

archivado en: Inventos Tecnología

Con la adquisición, a lo largo de los años, de más y más periféricos para mi ordenador principal, mi mesa ofrecía últimamente un aspecto desolador, similar al de una explosión en una fábrica de spaghettis, entre tanto trasto y cable; especialmente a un lado de la CPU. Aquí tenéis la foto de tan triste espectáculo.

Harto del caos, he decidido crear la… ¡¡¡COPROBOX!!!

Debo confesar que como nombre provisional tenía ULTRABOX, por la coña del grupo de música. Pero tras comprobar que este nombre estaba registrado, así como casi todos los que tienen un prefijo latino pegado a -box, finalmente he decidido llamarla COPROBOX. Sí, copros en griego significa mierda, pero COPROBOX no sólamente es COjonuda y PROfesional, sino también una caja que-te-cagas.

Bromas aparte, ¿en qué consiste la COPROBOX? En realidad no es más que una caja para agrupar cacharritos electrónicos de bajo voltaje de los habituales que rodean a cualquier ordenador. He hecho un diseño lo bastante abierto para que pueda seguir siendo utilizado a medida que adquiera o renueve más trastos; pero en mente he tenido, desde el principio, que sirva para almacenar dos de mis discos de backup, de 320GB y 1TB respectivamente (las cajas negras que se ven en la foto), y de paso un conversor A/D de audio vía USB (el que tiene un LED verde encendido).

Obviamente no me iba a gastar un pastón ni dedicar excesivo tiempo a hacer algo así, con lo que me propuse que todo el material fuera fácil de encontrar en cualquier, o casi cualquier, bazar chino.

Así que adquirí una caja de madera como la que tenéis aquí debajo por 5,50€. La desarmé, guardando bisagras y tornillos, para pintarla con tres capas de esmalte, negro para el cuerpo y blanco para la tapa. Los colores fueron más por decisión estética que práctica.

Debeo señalar que no es conveniente utilizar soportes de madera para cosas eléctricas que se calientan. Pero dado el uso esporádico que le voy a dar a los discos duros, exclusivamente para realizar backups puntuales (y siempre estando yo presente), y que el esmalte que he utilizado tiene un efecto ignífugo sobre cualquier chispa que pudiera ocurrir, no es algo que me produzca especial preocupación.

Como se ve aquí arriba, en la parte inferior de la caja, antes de pintarla, realicé 11 ranuras a cada lado para entrada y salida de cables. Adicionalmente hice agujeros de refrigeración tanto en la parte inferior como superior de la caja para que, por convección, circulara el aire. La caja acabada, aunque no se aprecia bien en estas fotos del proceso, tiene fieltros antideslizantes que dejan unos 4mm entre los agujeros inferiores y la mesa. Añado que realicé más agujeros en la parte superior que en la inferior (sin contar los de E/S de los cables) para favorecer un gradiente negativo de presión para la entrada del aire.

La caja, una vez finalizada y ensamblada, tiene este aspecto, bastante estético. En la foto inferior se puede ver con los cacharritos ya introducidos. No sólo están el convertidor A/D de audio y los discos duros, sino también sus molestas fuentes de alimentación y cables.

Finalmente pegué en la parte superior, con cinta adhesiva de doble cara, una regleta de tomas múltiples con interruptor. No hice ningún agujero a la caja para acoplar la regleta. En primer lugar por si en el futuro quiero cambiarla, y en segundo lugar por accesibilidad. Y dado que las regletas de este tipo suelen ser blancas, a estas alturas no hace falta que explique por qué pinté de ese color la tapa.

Hete aquí el invento montado, colocado y funcionando en su emplazamiento final:

Los enchufes penetran en la caja por la parte de atrás, del mismo modo que salen los cables USB hacia el ordenador, y esos bultos extraños sobre las clavijas no son más que interruptores de superficie, como los de las lámparas de mesita, que inserté —convenientemente etiquetados con dymo, aunque no se vea bien en la foto— en las tomas de las fuentes de alimentación de los discos duros para poder encenderlos rápidamente con un click sin necesidad de abrir la caja. De este modo también solvento la puta moda predominante de fabricar los discos duros externos sin interruptor, cosa que me jode mucho. ¡Y van de energysavers por la vida, los fabricantes!

La superficie sobrante de la tapa tiene además la función de servir de soporte a otros discos duros externos que puedan traer puntualmente algún amigo/a, fácilmente conectables a las tomas adicionales de la regleta. Y también para colocar el móvil y/o el MP3 a cargar cuando lo necesite.

Y aunque nada más montarlo estaba autosatisfechísimérrimo con el invento, me preocupaba una cuestión, que es la de la temperatura interior; así que hice unas pruebas de lo más científico utilizando un termómetro de infrarrojos digital. Pruebas que paso a exponer:


La temperatura de mi casa, aunque tengo los radiadores apagados, es bastante elevada en invierno, unos 25º, debido a la calefacción central del edificio. El análisis consistió en la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior de la caja (cerrada) a lo largo de un breve periodo de tiempo. Las gráficas hablan por sí mismas:

El eje X representa el tiempo en minutos. El eje Y, el incremento de temperatura en grados con respecto a la temperatura exterior. La línea verde representa el ascenso de la temperatura con ambos discos duros encendidos (no olvidemos sus respectivas fuentes de alimentación) pero inactivos. La línea roja, el incremento con los discos duros realizando un backup completo. Como se puede ver, en cualquiera de los casos el incremento de temperatura es mínimo y nada preocupante.

Tras este última prueba, la caja tardó en recuperar su temperatura normal otros 10 minutos. Aún no he tenido tiempo de realizar pruebas más extensas en el tiempo, y sin duda las haré, y actualizaré el artículo entonces. Pero insisto en que no es mi intención, en absoluto, tener el aparataje encendido de modo permanente.


Espero que os haya gustado la COPROBOX, y que os sirva de inspiración. Sólo quiero añadir que en caso de que querráis hacer una caja parecida con intención de que los cacharros estén encendidos permanentemente, habría que considerar la opción de añadir un pequeño ventilador interno.

EDITO: No es una opción, es algo necesario.

  • RSS
  • Facebook
  • Meneame
  • Twitter
  • MySpace
  • Digg
  • del.icio.us
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • Slashdot
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • Wikio
  • Google Bookmarks
archivado en: Inventos Tecnología

No hay comentarios

Ir al formulario  RSS de estos comentarios Trackback URL

Deja un comentario



índice   cranf.net   wordnadapress