26 octubre 2010

el señor de los errepés

archivado en: Ficción Programación

Pequeño relato de ficción especialmente dedicado a programadores amantes del Sudor, del Ahogo y de las Palpitaciones.

Estaba programando tranquilamente en mi oficina una noche de tormenta cuando, de improviso, un rostro horroroso, deforme, desencajado, resplandeció por un momento al otro lado del cristal de la ventana. El susto fue de órdago. Aun así, reaccioné inmediatamente, ya que estaba en una décima planta, y abrí la ventana para que pudiera ponerse a salvo el desdichado que, sin saber yo como, había llegado hasta allí.

Con una sorprendente agilidad saltó hacia al interior y, empapado y sucio, se apoyó con las cuatro extremidades sobre el suelo. Mientras me clavaba la mirada, repetía para sus adentros mi TØ, mi TØ.

— ¿Quién eres? ¿Qué hacías ahí? —pregunté mientras cerraba la ventana para que no entraran la lluvia y el viento—.
— ¡¡No importa quién soy, sino quién era!!… mi TØ… yo hace tiempo era un programador, pero caí en las garras del MAL… TØ, tabla bonita… ¡Al igual que has caído tú!
— ¿Yo en las garras del mal? ¿No te estarás equi…?
— ¡MIRA! —me interrumpió mientras abría el cajón de mi mesa buscando algo que parecía saber que estaba allí. Tras unos segundos sacó el CD original del ZABgui— ¡MIRA BIEN!
— Sí, bueno, eso es el CD con el software que utilizo para programar ZAB.
— ¡ES MUCHO MÁS QUE ESO!… —gritó con los ojos muy abiertos, para luego seguir musitando— …select * from TØ

Repentinamente, con una fuerza sorprendente, me agarró y comenzó a arrastrarme hasta la salita del café. En ese momento pasé miedo por primera vez y me arrepentí de haberme quedado hasta más tarde que el resto de mis compañeros: estaba completamente a merced de este individuo perturbado, harapiento y maloliente.

Una vez en la salita, el personaje me sentó, casi calzó, en una de las banquetas que usamos para comer. Luego abrió el microondas, metió el CD dentro y giró la rueda de encendido.

— ¡Vas a estropear el disco, o peor aún, el microondas! —dije yo—.
— ¡SILENCIO! —me espetó mientras un nuevo relámpago, esta vez muy cercano, inundaba su cara—.

Tras casi medio minuto de funcionamiento, el loco, que seguía musitando por lo bajo TØ… TØ…, sacó el CD del microondas y me lo arrojó a las manos. Instintivamente lo agarré, y por un momento pensé que me había quemado. Pero no. El disco estaba completamente frío, lo que en principio no era de extrañar. Sin embargo, lo que parecían unas letras minúsculas resplandecían en el borde del agujero interior.

— ¿Qué es esto? ¿Qué pone aquí? —dije yo—.
— Está escrito en el lenguaje de Wolldorf, que no pronunciaré aquí —contestó—. En lengua común dice: Un errepé para gobernarlos a todos, un errepé para atraer a todos los programadores y atarlos en las tinieblas.

Y comenzó a saltar y bailar, riendo como un poseso, con la mirada perdida en el techo. Aproveché ese momento para agarrar la cafetera y estampársela en todos los morros. El bicho semihumano, pobre loco degenerado, cayó inconsciente al suelo.

— Y lo peor es que no le falta razón —me dije en voz alta antes de coger el teléfono para llamar a la policía—.

archivado en: Ficción Programación

18 octubre 2010

mis plantitas se preparan para el invierno

archivado en: Personal Plantitas

Estos días, un tanto harto de ordenador, he aprovechado momentos libres para desescombrar la casa y, lo que es más urgente, preparar mis plantitas para el invierno tras un verano en el que las dejé solitas, a las pobres, casi un mes. Mis vecinos me dijeron que las pilluelas aprovecharon mi ausencia para montar parranda casi todos los días, poner música ultrasónica a todo volumen (Cloro y sus Plastos, Malato, Pedúncula), pegarse lingotazos de fertilizante y fumar porros de potasio.

Lamentablemente algunas se murieron durante ese mes. Una de ellas no me sorprendió, pues andaba muy pachucha. Pero las otras se las comieron los hongos por dentro. Y otra que estaba preciosa apareció hecha un cristo sin motivo alguno, como si le hubieran dado una paliza. No lo entiendo. Quizás se pasó con los porros.

De todos modos otras se pusieron esplendorosas, hasta el punto de no imaginar que les pudiera sentar tan bien el verano de Asturias. Es el caso de la portulacaria de la foto superior (la que parece un arbolito) o de los conjuntos en primer plano. Eso sí, la cola de gato, la que está en el medio al fondo, ha sufrido un poco.

Estas otras también están estupendas tras el verano, especialmente el peruvianus monstruoso (atrás a la derecha) y la haworthia retusa (la de la derecha del todo), aunque la fenestraria, que está delante del todo en la maceta cuadrada, cada vez va a peor. Realmente es una planta difícil de cuidar y muy delicada.

Las plantas del alféizar, a las que tengo un gran cariño, se han portado de maravilla. Los cactus peludos de la izquierda, han crecido mogollón, como se puede ver por la parte blanca. El resto es contaminación. La haworthia, espectacular. La gasteria de la derecha, que esquejé salvajemente el año pasado, también se ha portado muy bien y han resistido todos los plantones.

Peor suerte ha tenido mi conjunto-de-cactus-sofisticados, a los que les ha entrado la puta cochinilla quitinosa (cómo odio ese bicho, que se puede distinguir como puntitos color crema en el cactus más gordo), sin contar con uno de ellos, cuyo hueco es notorio abajo a la izquierda, que fue devorado por los hongos. Ay, qué pena. A ver si consigo salvar al resto.

Las plantitas que dejé en la barandilla de la terraza para que chuparan lluvia, por ser más necesitadas de agua, son quizás las que mejor lo han pasado. Como veis, con unas rejillas de tienda de golosinas y unas bridas de nylon se pueden hacer maravillas de espacio.

Abajo a la derecha se pueden ver dos macetas aisladas. La primera es un trozo de tierra que cogí en el monte, al lado de un río, y que me traje para casa, empapándolo regularmente. Me ha salido un ombligo de venus precioso. La otra es una opuntia subulata que me encontré completamente cubierta por cochinilla y a la que tras darle un baño de alcohol de 96º (el remedio más efectivo que he encontrado para este bichejo) he trasplantado con tierra limpia para que se cure.

A ver si es verdad.


Más info sobre mis plantitas y las plantas crasas en general en http://suculentas.cranf.net

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