3 Marzo 2010

curiosidades sobre nombres de grupos musicales

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He aquí una serie de anécdotas sobre los nombres de algunos grupos musicales pop y rock. Las hay realmente inesperadas:


Mucha gente no se plantea de donde viene el nombre Beatles. Es un juego de palabras de lo más tontorrón entre Beat, que hace alusión al ritmo de la música pero también al movimiento cultural/musical que precedió a los hippies, y Beetle, escarabajo.

En definitiva, los Beatles son los Escarabajos del Ritmo; está claro que triunfaron por la música y no por el nombre.

Eso sí, John Lennon daba más detalles: “It came in a vision, a man appeared to us on a floating pie and said, ‘From this day on you will be known as the Beatles with an ‘A’”.


Electric Light Orchestra no significaba precisamente Orquesta de la Luz Eléctrica, sino Orquesta Eléctrica Ligera, aunque el doble sentido era intencional.

Por otra parte, su primer disco, sin título en la edición británica, fue llamado No Answer en Estados Unidos debido a un malentendido: la persona que llamó a Inglaterra preguntando por el título del disco no obtuvo contestación, y así lo apuntó en un papel.


Hawkwind, el grupo de rock psicodélico-espacial, no tiene nada que ver con el Viento del Halcón. El nombre viene de la costumbre del miembro fundador Nik Turner de carraspear (Hawk) y pedorrearse (Wind) continuamente.

Así, la traducción correcta de Hawkwind sería Carraspedo.

ACTUALIZACIÓN: Tras buscar más información en internet y filtrar las afirmaciones más melifluas, he llegado a la conclusión de que Nik Turner no se limitaba precisamente a carraspear. Su habilidad real consistía en eructar y tirarse pedos a la vez. Hawkwind significa pues Erucpedo

Es curioso, conozco personalmente un músico con habilidades parecidas que además sufre meteorismo.


Led Zeppelin no significa Dirigible Dirigido. El nombre original era Lead Zeppelin (Zeppelin de Plomo), nombre dado por muchos anglosajones a los proyectos inviables; pero cambiaron Lead por Led (que también significa plomo) a propósito para evitar que en USA lo pronunciaran como Leed.


¿A qué Motörhead suena jevi/potente? Pues no tiene nada que ver con la parte delantera de un motor. El nombre, en slang británico, significa Pastillero en el sentido original de los años 70: adicto a las anfetaminas.


Heaven 17 tomó su nombre de una banda de macarras que aparece en La Naranja Mecánica.


Orchestral Manoeuvres in the Dark, más conocidos como OMD, se arrepentieron de haber escogido ese nombre poco después de triunfar: “Teníamos 16 años y nos sonaba sofisticado”. Hoy en día Andy McCluskey, uno de sus miembros, reniega de él.

Lo curioso es que el nombre original del grupo era VCL XI, nombre de una de las válvulas que sale en el diagrama de la parte trasera del disco Radio-Activity de Kraftwerk.


Los miembros de Barclay James Harvest eligieron el nombre del grupo por el procedimiento de sacar tres palabras al azar de un montón que habían metido en una bolsa. La palabra Barclay la habían escrito en referencia al banco: querían hacerse ricos.


Lynyrd Skynyrd es una distorsión del nombre del profesor de gimnasia que los miembros del grupo tuvieron en secundaria, Leonard Skinner. Este, por lo visto, se dedicaba a machacar a los alumnos con el pelo largo.

Una vez triunfaron, no obstante, se amigaron con él y hasta le invitaron a hacer de maestro de ceremonias durante un concierto.


Depeche Mode tomó su nombre… ¡de una revista francesa, Dépêche mode! Parece ser que les gustaba como sonaba, sin más.


Los fundadores de 10cc, Godley y Creme, negaron durante años que el título de su banda hiciera referencia a la máxima cantidad de semen que puede eyacular un hombre. Pero casi 20 años después de su fundación lo reconocieron abiertamente.


Duran Duran es originalmente el nombre del científico en la película Barbarella (1968) protagonizada por Jane Fonda.


La hermana pequeña de Angus Young, de AC/DC, leyó el que sería el futuro nombre del grupo escrito en una segadora. Los, por aquel entonces, chavaletes pensaban que era algo que tenía que ver sin más con la potencia de la máquina. Y se quedaron con el nombre.


Aunque Blue Öyster Cult (Culto de la Ostra Azul) suena impresionante, a los miembros del grupo no les gustaba. El nombre fue impuesto por su manager, que había escrito una historia sobre un culto alien que habría dirigido la historia de la humanidad desde tiempos remotos.


Cuando Genesis sacó su primer album, que no incluía el nombre del grupo y tan sólo se titulaba From Genesis to Revelation, muchos posibles compradores pensaron que se trataba de canciones de gospel.


Tangerine Dream tomó su nombre tras entender (mal) las palabras “tangerine trees” en la famosísima canción Lucy in the Sky with Diamonds, canción cuya historia es tan conocida que no la pienso repetir aquí.


Y como he empezado con los Beatles y vuelto a toparme con ellos, acabo este artículo aquí, aunque continuará.

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jacque fresco y el proyecto venus

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Si habéis visto Zeitgeist: Addendum os acordaréis de la parte final, basada en el Proyecto Venus. Si no, os recomiendo que le deis al enlace anterior pues contiene el documental entero, que tiene poco desperdicio y debería ser obligatorio en los institutos de secundaria para todos los escolares entre 12 y 16 años.

Al grano: El Proyecto Venus es iniciativa de Jacque Fresco y su mujer Roxanne Meadows. El nombre le viene por su base de operaciones, en Venus, Florida.

En resumen, consiste en el diseño, de principio a fin, de una sociedad utópica cuya base es una Economía Basada en Recursos, en contraposición a nuestra Economía Basada en Beneficios. No es una idea exclusiva de Fresco, pero supone la base de todo el Proyecto Venus.

Si miramos la página oficial del proyecto Venus con sus gráficos un tanto ingenuos de futuras infraestructuras y máquinas automáticas, probablemente nos recuerde a las enciclopedias de la vida futura que leíamos de pequeño, repletas de coches voladores y panolladas similares. Esto parece restarle seriedad al planteamiento; pero cuando miramos de cerca las reflexiones de Fresco sobre la organización económica actual y la que él propone como alternativa, no hay más remedio que asentir en muchas cosas.

Voy a intentar resumir algunos de los razonamientos de Jacque Fresco sobre economía.

Una economía basada en el beneficio necesita y provoca escasez: para obtener beneficios es necesario que al coste de producción se le añada una plusvalía más o menos proporcional a este. En el momento en el que el coste de algo tiende a cero por su abundancia (por ejemplo, el aire), deja de haber beneficio. La cultura del beneficio necesita de la escasez para medrar.

El dinero está obsoleto: En una época pretecnológica donde la explotación de los recursos era cara y la escasez inevitable y endémica, tenía sentido el uso del dinero como herramienta para la distribución de la riqueza. Hoy en día la tecnología permite tanto la explotación como la transformación de los recursos a muy bajo coste.

Esto y lo anterior implica que:

Hay más recursos que dinero. Si la cultura del beneficio fomenta la escasez y el coste real de producción no hace más que bajar debido al progreso tecnológico, sólo se puede conservar el sistema monetario haciendo que la cantidad de dinero en circulación sea escasa; en definitiva, que el dinero sea el cuello de botella de cualquier iniciativa. Fresco lo expone así con sus propias palabras:

Al principio de la Segunda Guerra Mundial en los USA había unos 600 aviones de guerra. En apenas un año estábamos fabricando 90.000 al año. La cuestión al principio de la guerra era: ¿Hay fondos para producir todo lo que necesitamos para la guerra? La respuesta era No, no tenemos bastante dinero u oro; pero tenemos recursos suficientes. Eran los recursos y no el dinero los que permitieron la capacidad de producción y eficiencia necesaria para ganar la guerra. Desafortunadamente sólo se piensa así en tiempos de conflicto.

A esto hay que añadirle que esta abundancia de recursos es MUY real, y que la tecnología para sacar el máximo partido de ellos está ahí presente. Tenemos recursos de sobra para que todo el planeta viva muy bien trabajando apenas unas horas al día.

Estimaciones como la que se citan en Zeitgeist, aseguran que sólo la explotación adecuada de la energía geotérmica disponible en las zonas adecuadas del planeta permitiría generar 4000 veces más energía que la que consumimos actualmente; y además, limpia.

La cultura del beneficio conduce a la corrupción y la desconfianza: esto lo expresa Fresco muy bien con el siguiente ejemplo: Cuando un médico dice que necesitas operarte de algo, lo que le supone un beneficio a él, no sabes si es realmente necesario para ti o quiere comprarse un yate. Beneficio y ética se repelen mutuamente.

Hay cosas que se deben hacer porque son necesarias, y no por que den beneficio: Esta afirmación es mía pero supongo que Fresco la firmaría sin dudar. Hay cosas que no dan beneficio por sí mismas, o al menos no inmediato, pero que son necesarias: educar al que no sabe, mitigar los efectos del cambio climático, poner una colonia en la Luna YA (Obama, ya te valium), garantizar un nivel de vida mínimo a los que no tienen nada… En una cultura del beneficio lo que no es rentable sencillamente no se lleva a cabo.

El sistema monetario está comprometiendo el futuro del planeta y de la especie: Sirva esto como corolario de las afirmaciones anteriores. Ciertamente el beneficio inmediato supone el rechazo de cualquier planificación a largo plazo. ¿Quién puede invertir en algo que sólo dará beneficios dentro de 100 años, por inmensos que sean? Sólo empresarios o gobernantes con una visión fuera de lo común.

El dinero no es la única motivación posible: Cuando estas ideas saltan a la palestra, la respuesta más habitual del público es: Sin dinero, ¿qué motivación tendría yo para trabajar?.

En nuestra actual economía basada en la explotación de la Tierra y de las personas, los beneficios que se producen ya son enormes, pero no los vemos. ¿No te lo crees? Busca datos de cualquier gran empresa y divide los beneficios anuales entre el número de trabajadores. Si cogemos las cifras públicas de una petrolera, que es un buen ejemplo, nos sale que cada empleado, de media, produce casi 600.000€ de beneficio anual. ¿Quién los disfruta? Lo más seguro, un puñado de personas que probablemente no han visto un cubo de petróleo en su vida.

Eso es mucha pasta. Si esa riqueza (que no dinero), y la de todo el trabajo realizado en todo el planeta, fuera efectivamente distribuida entre todos los seres humanos, viviriamos como reyes o emperadores. De lo que se deduce que para vivir bien a secas bastaría que trabajaramos muy poco al día. Y no digo si simplemente nos limitáramos a nuestras necesidades básicas.

Más aún, el trabajo pasaría de ser una obligación para sobrevivir a orientarse en función de las pasiones individuales o colectivas, que funcionan como la motivación definitiva. Véanse los Falansterios de Fourier. En un mundo así, sé que mi profesión tendría que ver con la programación de máquinas, una de mis pasiones.


Ciertamente creo en la visión de Fresco, y creo en ella porque es posible y plena de sentido. Lo que no creo es que estemos lo suficientemente desarrollados como para realizar una transición fluida hacia una economía basada en recursos.

No se trata sólo de que toda la maquinaria socioeconómica actual trabaje unida para impedir que cualquier tipo de iniciativa de este tipo.

[ Sólo hay que ver lo que ocurre cuando internet posibilita que la copia de música o vídeo sea gratuita. Sí, hablo de cánones y chorradas varias. No me extrañaría incluso que la innombrable me viniera un día a decir algo como: Quita TU música de TU página, que la estás regalando y eso es ilegal. ]

Lo peor es la fe ciega en el sistema actual, una fe que no se acaba de desmoronar incluso cuando se observa de cerca la crisis económica de 2007 y su origen en una especie de juego de cartas financiero que aparentemente estaba desconectado de la realidad.

Y la ilusión, todavía presente, de que en un sistema de beneficios todo el mundo gana. Falso: cuando hablamos de recursos materiales, en toda transacción, para que unos ganen, otros tienen que perder.

No me quiero extender más porque me deprimo. Concluiré: el salto sólo será posible el día que lleguemos a una situación límite en la que perdamos todos. Espero que no sea demasiado tarde.

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