31 mayo 2010

rite of spring 1: disfraces

El pasado sabado 29 de mayo tuvo lugar la Fiesta de Primavera en La Casa, que comenzó como una aparentemente inofensiva fiesta de disfraces acompañada de concurso de cortos, conciertos en directo, karaoke, paella y demás… y finalizó con gran vorágine a la par que con paroxismo y desenfreno, que a fin de cuentas era lo que se pretendía.

Como involuntario fotógrafo semi-oficial tomé un montón de imágenes del evento. Muchas no salieron y otras salieron mal. Aun así, el volumen de fotos es considerable con lo que repartiré las mas relevantes en más de un post. En este le toca el turno a los disfraces.


He aquí SuperJuan dispuesto a combatir el mal. Ojo, que no es un personaje inventado: arrasa en Perú.


Tintín, acompañado no por Milú, sino por un personaje-manga-femenino-genérico (según la descripción de la propia señorita).


Dos de los villanos kriptonitas condenados a la Phantom Dimension aprovecharon un permiso de fin de semana para pasarse por la fiesta, aunque el rictus bidimensional todavía les duraba en el momento de sacar la foto.


Carrie, digo, Leia y Luke pegándose por el tabaco.


Zoidberg tuvo una pequeña confusión: la moza NO era una anchoa. Huyó al merecido castigo refugiándose en una mancha de su propia tinta.


Sir Tim O’Theo acaba de detener al responsable de los últimos desmanes en The Chims: que no era otro que el pillastre de Zipi.


El problema no es que no viniera Barney. El problema es que estaba lleno de Barneys.


Cuidaos de los idus de Marzo y de caer en las garras de Calinerón El Cruel. Abe, césar.


Los Increíbles acompañados por el no menos increíble Sport Billy.


Pedro, Wilma y Pebbles, acompañados por su fiel mascota, también aprovecharon la ocasión.


No lo dije antes, pero la temática de la fiesta era precisamente Personajes de Tebeo. He aquí Lobezno.


Miauu…


Barbarella venía con intención de desintegrarnos con su pistola de rayos de placer. Lo consiguió.


Pensábamos que Diana venía a robarnos el agua. Pero descubrió la cerveza. Al final de la fiesta se llevó dos barriles a la nave nodriza.


Montxu, el cantante que más pega.


El papa también se pasó por allí a bendecir la fiesta.


Siento que no estén todos los disfraces pero muchas fotos no salieron bien. Como habéis podido comprobar, las condiciones de iluminación no eran las ideales. Pena.

Más fotos en los próximos posts.

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2 mayo 2010

voet’s oriental cumple at the oviedo cranf facilities

archivado en: Personal Recetas

the three thankyous und the maestro chi-qi-ta-ho con su brújula geomántica
elaboración mandala / fase 1
elaboración mandala / fase 2
elaboración mandala / fase 3
la turbamulta está contenta
al ataque!
flying over mandala
viet ñam
luz azul y roja sobre fondo verde
les luthiers
"vosotros discutid pero a mí dejaime el ordenador"

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archivado en: Personal Recetas

22 abril 2010

ruta de la seimeira

archivado en: Admirable Eo Rutas

Durante mi estancia esta semana santa en torno al río Eo hice un montón de rutas y de fotos.

La ruta de la seimeira (seimeira significa salto de agua en eonaviego) parte de Pumares, un pueblecito que está a apenas un kilómetro de Santa Eulalia de Oscos, también conocida como Santalla. El código de la ruta es P.R.AS-116.

un árbol precioso de camino a pumares desde santa eulalia
Es importante no despistarse. Aunque desde la rotonda de Santalla indica la dirección correctamente, algún desvío que nos encontremos por el camino puede confundirnos. Si vamos andando, debemos ir por el asfalto hasta llegar a Pumares propiamente dicho.

panorámica de pumares
Como se ve Pumares es un pueblo precioso muy cuidado y construido con el material tradicional de la zona, que es la pizarra. En él hay un par de hoteles rurales bastante lujosos.

No debemos cruzar el puente, sino seguir recto dejando siempre el río Agüeria a nuestra izquierda.

el río agüeria al principio de la ruta
Al principio de la ruta parece que está todo cuidado como un parque, y los colores de la vegetación de principio de primavera ayuda a hacerlo mágico.

Sin embargo, esta sensación desaparece pronto a medida que el camino se va haciendo cada vez más salvaje. De todos modos, la ruta en sí no es muy exigente y apenas tiene 150 metros de desnivel y unos 3-4 km de camino desde el pueblo a la cascada. En algún lugar he leído que no se recomienda a niños pero, sinceramente, no creo que revista problema para ellos.

Y efectivamente, a lo largo de unos centenares de metros desde la anterior foto no dejamos de encontrarnos pequeños saltos de agua y árboles caprichosos y recios…

árbol rarito
…aunque otros no tanto.

árbol roto
Al poco comienzan una serie de desniveles bastante accesibles y el camino se estrecha considerablemente, aunque en compensación parace que en cualquier momento van a salir Frodo y Gandalf de un recodo.

frodo y gandalf pasaron por aquí
justo antes de llegar a ancadeira
Después de una pequeña subida por un camino empedrado llegamos a Ancadeira, un pueblo abandonado en medio de un entorno absolutamente increíble (vaya, esta expresión me la ha pegado zor). Este lugar es uno de los más bonitos de toda la ruta.

árbol en los oscos
Aunque yo no recomendaría a nadie entrar en las casas, yo lo hice a pesar de una laja de pizarra que sobrevivía en el techo derrumbado de una de ellas. Concretamente, esta:

casa en ancadeira
Saqué un montón de fotos de y desde su interior, pero me quedo con estas dos:

desde la casa
en el techo se ve la laja de pizarra a la que me refiero
Avanzando por el camino no tardamos en llegar al Valle del Desterrado, muy cercano a la seimeira. El nombre del valle viene por esta leyenda que podemos ver en un panel instalado en un área recreativa con mesas y demás que hay a unos cientos de metros antes de llegar a la cascada:

Hace muchos años habitaba en Santa Eulalia de Oscos, un señor para el que trabajaba un obediente criado.

Una tarde, regresaban de una jornada de caza y se dirigían a escuchar misa, pero se les hizo un poco tarde. El señor, que no quería perderse la celebración, ordenó al muchacho que se adelantara galopando y diera orden al cura de retrasar la ceremonia para que le diera tiempo a llegar. Así hizo: dando fusta a su caballo llegó a la iglesia antes de iniciar la misa. Le dijo al cura que aguardase, que su amo estaba en camino. El párroco, viendo que ya estaba congregado todo el concejo, pese a las súplicas del joven se negó a retrasar la hora de inicio y comenzó la liturgia.

Cuando llegó el señor, ya estaban abandonando todos la iglesia. Pidió explicaciones a su criado y se enfureció de tal modo que le ordenó que matase al cura o que ahí mismo mandaría matarle a él. El criado, viéndose tan acosado, no vió otra solución que obedecer a su amo. Mató al cura con la esperanza de que no le prendieran, pero su mismo amo le delató. La pena que le correspondía al joven era morir en la horca.

Por aquellos tiempos se daba la circunstancia de que todos los vecinos de Santa Eulalia excepto nueve pertenecían a la nobleza. Una disposición real otorgaba el título de hidalguía a todos aquellos habitantes que fuesen autosuficientes, o lo que es lo mismo aquellos, que no necesitaban trabajar ni comerciar con nadie. Como quiera que en los Oscos casi todas las caserías producían todo aquello que necesitaban para vivir, a muchos de sus vecinos se les dio el título de hidalgos. Estos hidalgos no poseían riqueza y trabajaban de sol a sol para sobrevivir, pero tenían título.

Llegado el día del ajusticiamiento se congregó casi todo el concejo. A la hora de levantar la horca, como los nobles no podían ejercer de verdugos no había brazos suficientes capaces de elevarla. Hubo que cambiar la sentencia del criado y, librado de la ejecución se le desterró de por vida a sitio donde no oyera carro chirriar, gallo cantar ni campana sonar. Por aquel entonces poca gente se aventuraba a ir más allá de la aldea de Ancadeira y aquí lo confinaron. Desde entonces este valle se conoce con el nombre de Valle del Desterrado.

La verdad es que la historia tiene retranca. Y justo enfrente del cartel podemos ver una corripa, que es una construcción de piedra donde la gente guardaba las castañas en invierno para que se mantuvieran frescas y comestibles hasta el verano.

una corripa
Una vez pasada este área recreativa nos encontraremos una intersección con puente que nos lleva, si lo cruzamos, hasta la aldea de Busqueimado, a un kilómetro y medio cuesta arriba. Si no cruzamos el puente y seguimos unos centenares de metros no tardaremos en ver la seimeira, de unos 30 metros de altura.

seimeira
Desde este punto podemos aprovechar para subir a Busqueimado por el puente que dejamos atrás o volver por donde vinimos hasta Pumares.

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archivado en: Admirable Eo Rutas

5 abril 2010

cachopomán en casa pedro (santa eulalia)

archivado en: Cachopomán Eo

Ni aún de retiro espiritual Cachopomán baja la guardia ni por un momento.

Así tuve oportunidad de tomar un cachopo en Casa Pedro, un hotel-restaurante estupendo sito en Santa Eulalia de Oscos. He aquí el artefacto, con paquete de tabaco como referencia:


Ciertamente no es muy grande comparado con otros cachopos que he analizado. Sin embargo, esto no se puede tener en cuenta aquí, sencillamente porque en la zona, muy próxima a Galicia, no existe tradición de cachopo. Más aún, ni siquiera es conocido por muchos hosteleros afincados aquí, como pude comprobar para mi sorpresa. Por tanto, al no haber competencia, el tamaño es, sin más, razonable.

Toca entonces analizar la calidad. Y es ex-qui-si-ta. La carne es realmente buena, así como el jamón y el queso de relleno. Las patatas no parecían congeladas, aunque no pondría la mano en el fuego, y los champiñones de acompañamiento, ligeramente sofritos con ajo, estaban realmente ricos y hasta crujientes. En una época donde es rarísimo encontrar un restaurante con champis que no saben a lata, esto es muy de agradecer. Por su presencia no eché de menos algo de ensalada.

El tamaño es adecuado para una sola persona, que si no es muy voraz se quedará satisfecha. El precio, correcto, teniendo en cuenta que cuesta 11.50€ con pan (muy bueno) incluido.

Mi diagnóstico es que la relación calidad/precio es muy buena, aunque la cantidad se queda un poco atrás; pero debemos tener en cuenta la falta de tradición en la zona. Aun así, por otros platos que probé (pornográficas las croquetas de cabrales) puedo afirmar que el sitio es muy recomendable para zampar en general.

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archivado en: Cachopomán Eo

río eo (2)

archivado en: Comer Eo Naturaleza

Ya estoy de vuelta a la vida cotidiana y por tanto, a este mi/tu/vuestro superglob.

En mi último post puse una de las muchas fotos que hice durante mi escapada de semana santa a la zona del río Eo. Fuí hasta allí buscando reencontrarme con la Naturaleza después de pasar 6 meses completamente volcado en un proyecto de implantación de un sistema informático, es decir, delante de una pantalla.

Como el objetivo de este pequeño viaje era más de carácter interno que externo, encuentro cierta dificultad a la hora de contar lo que vi y viví, ya que prefiero guardar reserva. Así que al contrario que en otros viajes que hice, que conté de modo cronológico, haré un pequeño resumen de mi estancia y en futuros posts contaré algunas de las rutas de senderismo que hice durante este tiempo, algunas de belleza sobrecogedora.

PRIMERAS IMPRESIONES

Ciertamente me llevé una sorpresa nada más llegar a la zona, ya que no me la encontré tan salvaje como pudiera esperar, al menos aparentemente. La fuerte inversión con fondos europeos sobre estos concejos ha potenciado su carácter turístico y los pueblos, caminos y carreteras están tan cuidados y arreglados que da la sensación de haber caído en una trampa para turistas. Pero como pude comprobar, nada más lejos de la realidad.

Las comarcas que rodean al Eo (a las que se les suele llamar sin más Los Oscos) están formadas por siete ayuntamientos distintos (incluyendo los Oscos propiamente dichos) que viven en gran parte, efectivamente, del turismo. Pero no es el típico turismo masivo que se puede encontrar en la costa mediterránea; al contrario, se basa sobretodo en el respeto al patrimonio natural y está dirigido a gente amante de la montaña y de las rutas por naturaleza. Y aunque mucha gente ha criticado y critica este enfoque, puedo afirmar que al menos por lo que fui testigo, esta inversión ha potenciado positivamente una zona que estaba prácticamente condenada al aislamiento y la autarquía económica.

Si no eres de Asturias o Galicia lo más probable es que la palabra Oscos no te diga nada. Pero esta zona destacaba por su peculiar modo de vida. Ancestralmente desconectada del resto del mundo por su geografía y situación, la gente que aquí vivía prácticamente era autosuficiente en todos los sentidos. Mucha de la gente que aquí vivía poseía casas Y terrenos que les proveían de todo al precio de trabajar de sol a sol. La gente se hacía con sus propios medios desde el pan hasta el licor, y la única industria, de carácter artesanal, que tenía cierta relevancia hacia el mundo exterior estaba basada en el hierro. Aún se conservan unas cuantas herrerías tradicionales impulsadas por energía hidráulica, y hay toda una cultura de navajas y cuchillos artesanales en plena vigencia.

ALOJAMIENTO

Aunque inicialmente me iba a hospedar en San Martín de Oscos, allí conocido como Samartín d’Ozcos, al final encontré habitación en Santa Eulalia, localmente llamado Santalla d’Ozcos. Véase foto.


Allí me hospedé en Casa Pedro, un bonito hotel atendido por, como es fácil deducir, Pedro, un hostelero multigalardonado por la calidad de sus servicios. Y ciertamente es un reconocimiento merecido pues Pedro es una persona que se desvive porque estés agusto y vuelvas. No sólamente se preocupa de dar comida y alojamiento de excelente calidad (hasta el café que sirve es de primera) a un precio muy asequible sino que demuestra que para esto de la hostelería no vale cualquiera: hay que saber y valer para ello.



LA GENTE

Toda la gente con la que tuve oportunidad de tratar, tanto en Santalla como en otros muchos sitios que estuve, es extraordinariamente amable. No sólo es abierta por naturaleza sino que en ningún momento tienes la sensación de que te intenten timar, como pasa en muchos sitios que viven principalmente del turismo.

Me produjo una gran impresión la manera de hablar. Al ser una zona que experimentó un aislamiento durante siglos, en él se mezclan influencias del gallego y del asturiano y el dialecto que se habla, el eonaviego (que toma el nombre por estar la zona comprendida entre el río Eo y el Navia) está muy vivo, como pude comprobar al oir a un montón de gente charlar en el primer bar-tienda en el que entré y durante el resto de mi estancia.

Yo que aprendí a hablar el bable que me enseñó mi abuela y estoy bastante familirizado con la lengua asturiana más o menos oficial que se habla en Asturias lo pasé mal para entender a la gente de allí. Aunque las palabras no son muy distintas y con atención son reconocibles, la fonética es muy distinta a la que se utiliza en el resto de Asturias: el uso de la che vaqueira, por ejemplo, está muy extendido. ¿A qué suena? pues un poco a como los argentinos pronuncian la y griega y la elle: ¿shegaste sha?.

EL PAISAJE

Es bastante montañoso, aunque variado. Mientras Taramundi tiene montes surcados por valles profundos y umbríos, de modo similar a Grandas de Salime o Pesoz, San Martín es mucho más abierto y formado por colinas redondeadas. En Santa Eulalia se pueden encontrar ambos tipos de paisajes.

En la zona ha habido muy poca industrialización, al contrario que en el resto de Asturias; eso no significa que esté exenta del todo de ella. Cerca de Grandas de Salime, sobre el río Navia, hay una presa con un conjunto industrial en ruinas que parece una especie de Minas Tirith que hubiera sido conquistada por Mordor. Es hasta bello por lo ominoso que resulta.


Y que valga la referencia a El Señor de los Anillos para mandarle un mensaje a Peter Jackson: Macho, entiendo que para rodar tus películas sobre la obra de Tolkien hayas escogido tu tierra, Nueva Zelanda. Pero si hubieras necesitado una alternativa, tendrías que haber venido por aquí.

Los paisajes, una vez que nos alejamos de las zonas más o menos urbanizadas, exquisitamente cuidadas, son sobrecogedores. Como veréis en futuros posts, o mismamente en la foto del anterior, no es difícil imaginarse a Gandalf y sus hobbits apareciendo por un recodo del camino.

A todo ello contribuye la omnipresente presencia de la pizarra, que domina la geología y la construcción en la zona. La increíble variedad de azules y violetas de esta piedra supone un contraste continuo con la infinita variedad de verdes, desde el limón hasta el turquesa, que explotan continuamente delante de los ojos, así como con los ocres y rojos de la madera y las hojas secas. Hay momentos en el que la belleza del entorno es tan sobrecogedora que deseas, sin éxito, parar los procesos mentales para poder percibirlos plenamente sin sentirse abrumado. Tanto es así que en algún caso, sólo tras ver las fotos en casa, he podido percatarme de lo obsceno de la belleza de algunos de los sitios en los que estuve.


Los muros que separan los campos están prácticamente todos hechos de esta pizarra, más o menos inundada de vida: cuando no lo es por el sedum y otras plantas más o menos suculentas, el musgo invade la totalidad de la piedra.


Es propio de esta zona utilizar lajas de pizarra clavadas en la tierra para delimitar los pastos y caminos de modo rapido y eficaz, sin el esfuerzo de levantar los muros de piedra clásicos. Se llaman chantos, como estos de Martul, entre Santa Eulalia y San Martín.


COMER

Se come de maravilla. Típicos productos de los Oscos son el queso y la miel, de los cuales traje alguna muestra para revivir la estancia una vez de nuevo en la ciudad. Pero aparte de los productos típicos para adquirir hay un montón de sitios para comer bien. El propio hotel Casa Pedro, donde me alojé, es un sitio excelente para probar la gastronomía de la zona, de carácter rural. Aquí no espere uno encontrarse pato a la naranja y melifluás parecidas: aquí lo que hay que tomarse son unos buenos huevos fritos con jamón, chorizo y patatas fritas. Y no digo ya el pan, riquisimo, que se hace y toma por aquí.


Uno de los sitios donde me gustó mucho comer, aunque probé unos cuantos, fue en el restaurante Las Cortes (no tienen web, sorry) de Pesoz. Precisamente allí me tomé el plato que acabo de mencionar. Lo que pasa es que me pilló con tanta hambre que no me acordé de hacer foto cuando me lo sirvieron, pero la ración, aparte de considerable, tenía un precio más que razonable. En la foto superior se ve el gusto con el que reformaron la antigua cuadra que ahora es comedor.

Hablaré de otros sitios para comer en los futuros posts sobre las rutas de la zona. Pero ya puedo adelantar que en todos ellos la casa os convidará seguramente a un pornográfico licor de orujo con miel.

Curiosamente, y para mi pesar, no hay apenas tradición de cachopo. De hecho, muchos hosteleros nisiquiera conocen el plato. De todos modos me tomé uno en Casa Pedro que analizo aquí.

EL CLIMA

Pues no muy distinto del resto de Asturias. Obviamente, cuando hay buen tiempo da gusto estar aquí. Pero cuando no, llueve; y bastante. Aunque por el hecho de estar relativamente bajos respecto al nivel del mar no hace mucho frío a no ser que tiremos en dirección a Galicia o León. A mí no me importa especialmente que el día esté gris o llueva: gran parte de la belleza del lugar se debe a la gran cantidad de agua presente en la zona, y alguna de las rutas que hice fueron bajo la lluvia. No por ello fueron menos hermosas.

Y como muestra un botón. Os pongo a continuación dos panorámicas realizadas en dirección al Mar Cantábrico desde el Alto de la Garganta, que separa la Ría del Eo del interior, a mi llegada (buen tiempo) y a mi partida cinco días después (mal tiempo).



¿Cuál os parece más bonita? Seguramente la segunda. Por eso el hecho de que no haya Sol no debería preocupar a la hora de acercarse por aquí. Otra cosa es que haya temporal, claro.

Y nada. Como ya he repetido varias veces a lo largo del artículo, en el futuro contaré con detalle algunas de las rutas que hice.

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archivado en: Comer Eo Naturaleza

31 marzo 2010

río eo (1)

archivado en: Eo Naturaleza

árbol en los oscos
He pasado los últimos días alrededor del río Eo. Toneladas de fotos en los próximos posts.

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archivado en: Eo Naturaleza

22 marzo 2010

cachopomán en casa pedro (oviedo)

archivado en: Asturias Cachopomán

De nuevo Cachopomán, esta vez acompañado de Cachopoguoman, asume su identidad secreta para combatir el crimen culinario, sea este en forma de astracanadas etéreas o de melifluás de diseño, aunque a veces sean más bien de diñeso.

Esta vez nuestra misión era de reconocimiento. Por ahí circula que el cachopo de Casa Pedro es de los mejores de Asturias. Numerosas fuentes lo atestiguan, como la noble Cofradía del Cachopo de Avilés. Sin embargo, un auténtico científico no se cree nada hasta que observa por sí mismo.

Suponiendo por la fama precedente que iba a ser difícil encontrar sitio, reservé por si acaso con unas horas de antelación. No me equivoqué. Nada más llegar al sitio comprobé que estaba bastante lleno, a pesar de ser ya un poco tarde.

Pedimos un cachopo para dos y nos llegó ESTO, convenientemente partido:

cachopo casa pedro
Debido al ángulo de la foto no se aprecia bien su tamaño, ya que el mechero y el boli puestos como referencia están mucho más cerca que el artefacto en sí. Mea culpa. Pero baste decir que el cachopo mide 45cm de largo, es decir, CASI MEDIO METRO.

El rebozado, la carne, el jamón serrano y el queso, riquísimos y abundantes. El corte, fino y agradable de comer. La guarnición, estupenda. El tamaño, el ideal para dos personas. El precio, 17 euros.

Diagnóstico: el cachopo de Casa Pedro casi roza la perfección, y aunque pueda parecer un poco caro comparado con lo de otros locales de hostelería extraurbanos, merece la pena.

Decir que es uno de los mejores cachopos de Asturias no es faltar a la verdad. En definitiva, un sitio para repetir de cuando en cuando.

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